Autoprotección en la Seguridad Privada

En cuestión de  minutos, las imágenes de la muerte de George Floyd en los EEUU, durante su detención por la policía, se convirtieron en una protesta, que poco o nada tenía que ver con la brutalidad policial. La demagogia de los grupos de interés económico-político ha centrado su reprobación en Trump, con la excusa de la seguridad de los detenidos.

Pero, ¿Qué ocurre con el derecho de protección para quienes tienen la obligación de proteger?

A nivel semántico, la autoprotección, es definida como “la defensa propia, o protección, frente a un daño o peligro”. Como tales se contemplan no sólo la integridad física, sino también a los bienes y los derechos personales. Según la ley 5/2014, de 4 de abril de Seguridad Privada, los Vigilantes de Seguridad deben formarse en Autoprotección, dentro del Área Técnico Profesional.

La periodista americana Dorothy Thopmson, a finales de 1931, tuvo la oportunidad de entrevistar a Adolf Hitler. Altamente crítica con el Régimen del Partido Nacional Socialista Alemán, se convirtió en la primera persona de los medios de comunicación que fue expulsada de Alemania, en el verano de 1934.  En uno de sus escritos manifestó que “El elemento más destructivo en la mente humana es el miedo… pues crea agresividad”.

Por desgracia, la cuestión de la autodefensa no se limita únicamente a esa cuestión semántica aludida anteriormente. Tampoco es una cuestión banal para el personal de la seguridad, pues se tocan células sensibles de la psicología humana que sólo una profunda preparación y experiencia pueden lograr su control hasta cotas aceptadas por la legislación y la sociedad.

Para colmo de males, suele confundirse con la Defensa Personal, adjetivada ésta como Artes Marciales, Deportes de Contacto, o Defensa Personal Policial.  Pero la realidad nos demuestra que, una enorme mayoría de Vigilantes de Seguridad, distan mucho de ser artistas marciales. Tampoco deportistas de élite. Y sobre todo, en España, se encuentran muy alejados de ser y actuar como policías si tenemos en cuenta que ni siquiera tienen el carácter de agentes de la autoridad de pleno derecho.

También debemos considerar que la problemática de la autoprotección del personal de seguridad privada camina por senderos tortuosos. A nivel académico, la ley 5/2014, de 4 de abril, especifica su estudio, en el ya mencionado tema 5 del Área Técnico Profesional, centrado principalmente en las técnicas de entradas y salidas de edificios, o el traslado entre ellos. Los distintos tipos de delincuencia existentes en la actual sociedad se tocan de pasada, y poco más…

Como estudios complementarios a la autoprotección, se establecen el conocimiento y la práctica de la Defensa Personal, en varios apartados del Área Instrumental del temario aludido, así como el conocimiento y técnicas para dominar el Autocontrol personal y de situaciones, del Área Socio Profesional.

Entonces… ¿Qué puede hacer cualquier profesional en caso de enfrentarse ante una situación con agresión y/o violencia? Todo o Nada. La decisión en última instancia es personal y no puede ser achacable a terceros.

Como pautas de actuación resulta interesante tener presentes los siguientes puntos:

  • Ser conscientes en todo momento de las cuestiones legales y sus consecuencias.
  • Tener presente la proporcionalidad de la actuación.
  • El compromiso personal. “Desear” no significa “obtener” por arte de magia.
  •  No ignorar la conveniencia ni la oportunidad de las acciones (cómo, cuándo, dónde y porqué, sentimos la necesidad de la autoprotección).
  • Autoprotección y Defensa Personal no son lo mismo, aunque puedan estar relacionadas.
  • Considerar si, realmente, tenemos la habilidad y conocimientos necesarios para aplicar las técnicas de autoprotección convenientes. Pedir ayuda no significa menoscabo personal.
  • Una técnica vistosa no es garantía de éxito. Más bien de fracaso.
  • Buscar el entendimiento, la humildad, la tranquilidad, y la concordia como primera línea de actuación.

Sobre el papel, el personal de seguridad privada, “debería” pues, conocer y dominar la autoprotección y sobre todo los problemas que acarrea. Pero esta cuestión está muy diversificada dentro del temario de formación básico del V.S. Su estudio, por demás, suele ser tan “aburrido o egregio” según el instructor, que su asimilación resulta prácticamente imposible de conseguir por unos aspirantes poco motivados hacia la profesionalidad.

¡Y entre quienes ya están habilitados la cuestión empeora aún más!

Como es fácil observar, las cuestiones problemáticas sobre la autoprotección del personal de Seguridad Privada, son muchas. Es habitual que su importancia y aplicación se ignore, bien por desconocimiento, bien por apatía profesional. Pero las consecuencias de su aplicación, por exceso de celo o por paralización psicológica, suelen ser catastróficas, como hemos visto con el caso de George Floyd, el pasado mes de mayo.

Pero siempre es posible tener una salida. Por lo tanto, en caso de duda y antes de cometer una tropelía, suele ser preferible recordar las enseñanzas del fabulista de la época clásica griega, Esopo, que en el siglo VII ó VI aC, no se sabe bien, aconsejaba a su auditorio: “Piensa siempre que si haces un daño, tarde o temprano éste regresará contra tí”.

27 de junio de 2020.

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