Mafalda, Quino y sus Ocurrencias

El reciente fallecimiento de Quino ha servido para que su personaje más emblemático, Mafalda, resurja de las brumas del olvido. La niña argentina surgida de la pluma y el tintero como tira cómica de propaganda, terminó siendo uno de los principales símbolos de los años setenta y ochenta contra los totalitarismos, las dictaduras y los cambios de pensamiento de la alocada juventud del momento.

Como si se tratara de un chiste del genial humorista español Gila, Mafalda, casi inició su vida social durante el año 1960. En ese año, una agencia de publicidad, encargó a Quino el diseño de unas tiras gráficas para la campaña de publicidad de electrodomésticos. El proyecto no fraguó, pero en el vientre de la imaginería gráfica de Quino, 12 tiras cómicas lucharon durante cuatro largos años hasta que lograron ver la luz.  

Desde sus inicios, Mafalda, su familia y sus amigos, solían debatir sobre las manías de la población y la dictadura argentina que gobernaba el país en los años sesenta. Con el tiempo, el horizonte de atención del ingenio de Quino-Mafalda, fue ampliándose hacia otros escenarios.

La educación, la política mundial, los incipientes valores sociales, la ciencia, la moralidad, la ética, la igualdad, la ecología, la corrupción política o el feminismo, que en nada se parecía al actual, cayeron bajo la mirada crítica, las reivindicaciones y las diatribas que en formato de sencillas ocurrencias infantiles sacaban siempre la sonrisa o la risa del lector.

Posiblemente no hubo un campo del ideario político-social y del pensamiento libertario que no tocara Quino a través de las tiras gráficas protagonizadas por Mafalda. Gracias a esta circunstancia y a que su protagonista fuera una niña, la más impertinente de toda la historia del comic para adultos y no tan adultos, favoreció que la típica censura de aquellos años, hiciera la vista gorda en más de una ocasión. 

En sus tiras cortas, por lo general de tres a cinco imágenes, se planteaban cuestiones sobre el comportamiento humano. Siempre desde un punto de vista aparentemente inocente. Durante décadas, las tiras de Quino, se han tomado como referencia en una amplísima gama de situaciones sociales, profesionales y gubernamentales. Aún hoy día, existen miles de centros educativos infantiles, bibliotecas, ludotecas, páginas web, camisetas, zapatillas, o material escolar, que llevan la denominación parcial o completa de “Mafalda”.

Es un hecho bien conocido que las tiras humorísticas de Quino han sido tomadas como referencia durante décadas. Un reflejo de reivindicaciones sociales atemporales ajenas a la evolución humana. A pesar de que las tiras gráficas, y en concreto, el sarcástico discurso de Mafalda, ha decaído en su popularidad desde los inicios del siglo XXI, una lectura pausada de las anécdotas representadas podría perfectamente definir la actuación de la sociedad actual.

La influencia de Mafalda, con mayor o menor intensidad, y sus explicaciones ocurrentes de los sucesos de la vida diaria, se han mantenido hasta nuestros días. La impresión de las anécdotas en torno al personal de Mafalda podría dar la vuelta al mundo varias veces. Pero de todas ellas quizás la más absurda ocurriera cuando un periódico argentino, “de cuyo nombre no quiero acordarme”, incluyó a Mafalda entre las 10 mujeres más influyentes del siglo XX en Argentina.

Con la sensatez y ocurrencia que caracterizó a Quino, con razón manifestó que «Es absurdo… ella es un dibujo. Una niña. Ni siquiera es una mujer». Así fue él. Así continúa siendo Mafalda.

A pesar de los años transcurridos, resulta difícil olvidar la cara grande, redonda, con ojos saltones de curiosidad extrema, que asoman bajo el pelo rizado de la impertinente Mafalda. Acompañada de Susanita, considerada esta la más subversiva, por su empeño obsesivo en tener una familia numerosa. Y cómo olvidar al tercer mosquetero, ese niño empresario llamado Manolito, que pone en evidencia los ideales económicos que se alejan de la realidad social.  

Joaquín Salvador Lavado, el entrañable Quino, dibujante y humorista nacido en Mendoza, Argentina. De padres republicanos españoles, se nacionalizó español en el año 1990. Hasta el final de sus días, el pasado 30 de septiembre de 2020, a los 88 años de edad, siempre consideró que el socialismo, aunque con matices, es la mejor forma de organización social.

Las tiras cómicas de Mafalda, a pesar de que dejaron de publicarse hace muchos años, seguirán considerándose un legado cultural para todas aquellas personas que se atrevan a mirar cara a cara al mundo y actuar en consecuencia. En una de sus últimas apariciones en público, Quino, atribuyó el éxito de Mafalda durante tantos años a que, en esencia, la sociedad continúa con «…los mismos problemas y la sociedad no ha cambiado o todavía está peor».

Tal vez, la razón para que ocurra esta sinrazón expresada por Quino, debamos buscarla, una vez más, a través de la mirada inocente de Mafalda. Sobre todo, cuando nos enseñó que lo importante está en mirar la vida desde otros planos. Sin desánimo. Pero con una mayor realidad que las señaladas desde las instancias oficiales…

“La vida es linda, lo malo es que muchos confunden linda con fácil” (Mafalda-Quino, y viceversa)

Tiras gráficas de @Quino

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