SÁNCHEZ. PAN PARA HOY, HAMBRE PARA MAÑANA

Con frecuencia, el refrán que titula el artículo se ha utilizado para criticar las medidas económicas de los gobiernos. De este modo, fue utilizado contra Felipe González, durante la última etapa de sus gobiernos. Los sindicatos intentaron utilizarlo contra José María Aznar sin éxito. La bonanza económica que representó su gobierno no justificaba al refranero. Recuperado con rotundidad durante la crisis económica de 2008 y los desastrosos gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero y de Mariano Rajoy, por decreto, pasó al “baúl de los recuerdos” de Karina.

A pesar del esfuerzo llevado a cabo por el actual ejecutivo resulta chocante que, en estos momentos con crisis económica y subidas de precios nunca antes vistos, el refrán permanezca olvidado y en el más absoluto de los silencios, con la connivencia de los sindicatos, para beneficio exclusivo del gobierno más comunista desde 1936.

El doctor en economía y presidente del gobierno Pedro Sánchez, hace pocos días no dudó en  afirmar que España se encuentra en «niveles económicos anteriores a la pandemia». Como suele ser habitual estas declaraciones, manifiestan una verdad a medias. De hecho, tan sólo se ponen sobre la mesa los datos y la información sesgada que interesa para el bien político, que logre mantener a la población en la ignorancia.

Es cierto que la economía “de algunos”, los políticos y sus amigos, ha mejorado, y mucho. Pero no ha ocurrido así con la población en general. A primeros del año 2020, con los Presupuestos Generales del Estado (PGE) prorrogados, Sánchez, se aprovechó de la subida del 2% para los funcionarios de carrera pactada con el presidente Rajoy, para aplicarla también al gobierno y a los altos cargos de la administración. Poco le importó que dicha subida hubiera sido rechazada por el Senado y el Congreso en octubre de 2019.

No contento con ello, en octubre pasado, 2020, aprobó otra subida del 0,9% para estos mismos cargos. Y, como no hay dos sin tres, para este año 2021, la intención no ocultada por el ejecutivo es aplicar una subida para la presidencia del gobierno y Altos Cargos del ejecutivo del 33%. Es cierto que ésta medida aún no ha sido aplicada, pero tampoco se ha retirado de la propuesta de los PGE.

Por el contrario el salario medio de las empresas en 2020 subió un 1,89% y para 2021, no mejorará mucho esta cifra, rondando el 1,9%. Datos que serán tachados de demagógicos por los defensores de Sánchez a ultranza. Pero las cifras cantan por sí solas. Subida del 1,89% para sueldos de 1.000€ frente al 33% para “pequeños” sueldos que rondan entre los 85.000€ del presidente Sánchez a los 150.000€ de algunos altos cargos socialistas y comunistas.

Sin abandonar la economía, el tan cacareado incremento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en 15€ con carácter retroactivo desde el 1 de septiembre pasado, suena más a tapadera publicista que a realidad económica para la población. Lo que calla Sánchez con su baño de honores personales es que ésta subida, hasta los 965€ brutos del SMI, tal y como ocurrió con la anterior, conllevará un aumento de los despidos de personal y cierre de PYMES y de Autónomos, que se encuentran, muchos de ellos, en suspensión de actividad.

Pero lo más bochornoso de toda esta demagogia, esta sí que lo es, viene significada por el aumento de recaudación, con subida impositiva, a beneficio del gobierno. Tanto el IRPF como los impuestos en las nóminas subirán, precisamente a las clases media y baja que tienen sus nóminas cerradas y sin posibilidad de acuerdos empresariales que puedan rebajar ese cercano  60% de descuento que cada trabajador ingresa a las arcas del gobierno sumando la cantidad que debe pagar cada la empresa por cada contrato realizado.

Por último, en las declaraciones citadas el presidente Pedro Sánchez se echó de menos una mínima explicación de porqué su anterior medida estrella a nivel económico, el Ingreso Mínimo Vital (IMV), que debería haber beneficiado a más de 2,3 millones de personas, unas 850.000 familias, después de 15 meses desde su implantación, tan sólo ha llegado a 350.000 familias, sólo el 37% del total de las familias beneficiarias.

En definitiva, que todas estas medidas y auto-felicitaciones económicas de Pedro Sánchez, como bien dice el refranero, tan sólo significa un poco más de “pan para hoy” pero un incremento sustancial del robo impositivo al que nos viene sometiendo el gobierno de Pedro Sánchez desde que llegó a la Moncloa. Y sino que se lo expliquen a quienes deben utilizar los comedores sociales por primera vez, a los jubilados engañados con promesas vanas, a los trabajadores en ERTE, a los parados de larga duración ocultos en cursos formación inútil, o a esos miles de autónomos a los que me refería anteriormente.