Esa Efímera Libertad

Hoy presento un artículo publicado en El Día Digital por nuestro director @RafaMontilla_. En el mismo nos nuestra su visión de la Libertad en esta sociedad de consumo y publicidad política. Sin olvidar los pensamientos de otros filósofos desgrana, desde su juventud, una nueva visión de la libertad que sorprende tanto por su lenguaje sencillo como por la profundidad de su pensamiento. Como suele ser habitual, el texto se presenta en bruto, sin maquillajes que adornen y oculten la realidad de la calle.

Como en otras ocasiones, os dejo unos fragmentos y el enlace, pues merece la pena leerlo al completo, desde la intimidad, hasta la meditación…

Amamos la libertad tanto o más que el apego que sentimos por nuestros familiares o la tierra que nos vio nacer. El peligro para dicho sentimiento radica en la conversión de dicho apego, de ese amor supremo. Una cadena que nos esclavice. En una desesperada ansiedad por alcanzar aquello que ya poseemos y no sabemos aceptar.

El poeta y dramaturgo Federico García Lorca escribió <<en la bandera de la libertad bordé el amor más grande de mi vida>> pero no siempre es fácil reconocerla. Durante mi adolescencia, se me concedió una beca de estudio para obtener el título de preparador físico de fútbol. Además de los aspectos físico-técnicos, también estudiamos la psicología humana y de la enseñanza. Cierto día, el profesor nos sorprendió preguntándonos <<¿Qué entendéis por Libertad? ¿Tiene límites?>>. La cuestión no era nada baladí ni fácil de responder abiertamente en la sociedad franquista de comienzos de los años setenta.

La sospecha y la desconfianza estaba muy implantada en todos los rincones de la sociedad española de entonces. Lógicamente ninguno de los becados respondimos en un primer momento. Ante la insistencia del profesor, con la tímida valentía de melenudo “jipirón”, orgulloso respondí: <<hacer lo que uno quiera>> Para a continuación añadir que <<por supuesto, no puede tener límites>>. La discusión estaba servida.

Para la filosofía, la libertad se define como la ausencia de toda coacción. De toda clase de coerción. De modo que sería altamente inexplicable e imposible de aceptar una auténtica sociedad supuestamente libre en la que imperan leyes, decretos, y órdenes legislativas y sociales restrictivas en todos los ámbitos de la vida. Exactamente igual a lo que ocurre hoy día. De hecho, en cuanto a las cuestiones legislativas, nada ha cambiado…

El artículo completo en: https://eldiadigital.es/art/338259/esa-efimera-libertad-por-rafa-montilla

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s